miércoles, 12 de septiembre de 2012

Deporte o turismo montañero.



Desde los primeros días de nuestra agrupación, surgió la necesidad de encontrar un camino para la difusión de las actividades, probamos muchos caminos, acertamos poco, nos equivocamos bastante y un poco aprendimos.
La palabra difundir está presente como misión en las actas constitutivas de clubes y asociaciones, y desde luego en nuestros deseos ya que consideramos muy edificantes las experiencias que derivan de la práctica del montañismo.
Entendimos que en algún sentido el alpinismo, pasada la etapa de la exploración geográfica, se ha convertido en una actividad sin utilidad aparente, en la que un grupo de personas arriesga su vida y se somete voluntariamente a muchas privaciones en medio de extenuantes esfuerzos físicos, para conseguir solo un poco de satisfacción, unas fotos y un amplio abanico de sensaciones personales entre las que destacan; una elevada cuota de prestigio personal y sentimiento de gloria deportiva. 

Tal vez, buscando una justificación para darle un sentido más noble que el simple placer de vencer la dificultad, la incertidumbre y correr riesgos voluntariamente, los hombres allegados a las actividades de montaña, fueron creando un mensaje más compatible con los códigos mercantiles y pragmáticos, compartidos por el conjunto de la sociedad, que acepta casi como un mandato que todo cuanto hace el hombre debe generar utilidades lucrativas.

La experiencia nos indica que la vocación de difundir puede ser llevada a la práctica con distintos sentidos:
Desde el individuo; dándole a conocer la actividad en si, como experiencia motriz y técnico-deportiva, enseñando su arte, técnica, espíritu, estrategia o
Con la perspectiva del medio, acercando las personas al ambiente de montaña, promoviendo y facilitando visitas a lugares montañosos y/o salvajes.
Inclinarse por uno no implica el abandono completo del otro pero son casi incompatibles en gran medida.

En un tiempo se fortaleció la idea de acercar las personas al ambiente montañoso, contribuyendo al desarrollo de infraestructura en ciertos lugares, concurriendo masivamente a esquiar, caminar o escalar, lo que encontró una noble justificación económica, y fue, sobre todo, cuando ski y montañismo eran más o menos la misma cosa. Estas ideas están presentes en nuestros días, aun cuando existe, como producto de la evolución, una multiplicación y segmentación muy clara de las actividades, estilos, especialidades e incumbencias.

Este planteo de difusión del ambiente llevó a algunos clubes a convertirse en pseudo agencias de turismo, organizadores de salidas masivas, realizando gran parte de su actividad en grandes grupos con poca o ninguna proyección cualitativa. Apoyando timidamente o evitando la realización de acciones comprometidas por parte de sus socios. Esta tendencia tal vez justificada en el aporte de los clubes al conjunto de la sociedad, cumpliendo antiguas promesas de desarrollo turístico y seguridad, confirman una definición de objetivos y foco que en la actualidad, estamos seguros, están mucho mejor implementadas por guías de montaña y agencias especializadas.

Siempre que las organizaciones de montaña tengan una finalidad deportiva queda la difusión del deporte en sí, las habilidades, la preparación física y táctica y el apoyo económico e institucional para los practicantes como objetivo y foco de la acción.
Estas tareas propias de cualquier entidad deportiva tienen que ser balanceadas en los aspectos cualitativos y cuantitativos, ambos importantes e insoslayables. Debe proporcionar recursos humanos y crear las condiciones materiales para el entrenamiento y capacitación de quienes se acercan a la institución, sustentar las actividades con honestidad en cuanto a los riesgos y peligros de estas especialidades, proporcionando formación y apoyo. No se puede evolucionar en este deporte siguiendo permanente a otros, un verdadero alpinista es quien va adelante, quien en plena libertad se arriesga responsablemente, toma decisiones que comprometen el cumplimento de su objetivo y suponen severas mermas en los niveles de seguridad habituales a la existencia urbana. Los clubes volcados al desarrollo deportivo necesitan crear un marco para la formación de nuevos alpinistas, y de nuevos instructores, basados en los conceptos de la proyección deportiva y el amateurismo, tarea que es trabajosa, y en la que es necesario poner el mayor empeño a fin de crear las escuelas de escalada y montañismo que son el ámbito donde mejor se aprende el deporte.  

Volcar la mayor parte de la energía y trabajo en los aspectos netamente deportivos de la actividad, servirá de norte para las acciones y esfuerzos institucionales, si imaginamos el producto deportivo final, tal vez escaladores deportivos, expedicionarios de altura o cualquier otra especialidad, podamos desarrollar un proyecto acorde a esos propósitos con sentido cualitativo, que de ninguna manera será la organización de salidas guiadas.

Los clubes necesitan reconquistar su lugar en el universo de las actividades de montaña dando impulso y motorizando el deporte permitirá dará un poco de claridad a los límites y alcance de las acciones de los clubes, cediendo a quienes se han preparado para ejercer las actividades turísticas de montaña, los guías y baqueanos las llamadas “salidas”. Concentrando los esfuerzos tras objetivos deportivos claros, se disputará desde una mejor posición las pretensiones de dominar y controlar, además de las actividades turísticas, el deporte de montaña de algunas organizaciones de guiado, cosa que no es consistente, posible ni lógica.

Son los dirigentes y referentes de los clubes quienes debemos elegir las especialidades y estilos ha incorporar e informar con honestidad el nivel de exigencia, exposición y riesgo de cada una de las especialidades comprendidas en lo que generalmente se denomina deporte de montaña. Teniendo claro que algunas, las más comprometidas y expuestas, las de alto contenido cualitativo son a la sazón las de mayor riesgo, hecho del que deriva, en parte, el prestigio de los deportistas de montaña.

Toni Rodriguez. 
Neuquén 12 de septiembre de 2012

viernes, 3 de agosto de 2012

Un día, un montañés ,,,,,,


Desde distintos ángulos se acusa insistentemente a los intereses comerciales por erosionar al alpinismo clásico, aunque dichos intereses en realidad encuentran un camino expedito en la falta de consistencia de muchos referentes de la actividad que incurren sistemáticamente en contradicciones que crean confusión y derivan incluso en decisiones institucionales recostadas sobre las imposiciones de esos intereses, poderosos pues cuentan con medios económicos y quizás culturalmente más aceptables, dejando de lado tradiciones y valores importantes.
Es evidente esta presión en la temática de encuentros y reuniones que se concentran en la seguridad física de las personas, imprudencias, conservación del paisaje y/o el ejercicio de la profesión del guía de montaña, dejando poco o nulo espacio a las pocas cosas que hacen al aficionado deportivo y amateur como la libertad de elegir los medios y el estilo con el que quiere ascender una montaña, el libre acceso a espacios cada vez más vedados y regulados, el respaldo institucional y/o los medios y procesos para su proyección deportiva. 
Es este escenario, quizá, el contexto evidente de la sepultura de una actividad que durante muchos años fue sinónimo de osadía, intrepidez, autonomía y valor, que permitió la exploración de lugares inhóspitos y remotos y contribuyó el conocimiento de nuevas e inimaginadas capacidades humanas, que trajo grandes logros y cobró también un alto costo en vidas y sufrimiento, como tantas cosas que hacen grandes a las personas y a las sociedades.
Con abundancia de medios y disponibilidad significativa de empleados, urbanizando las montañas para hacerlas más accesibles, las empresas y comunidades de guías están imponiendo un estilo de turismo confortable y seguro en escenarios fabulosos, antes accesibles solo a personas con atributos extraordinarios, trabajan arduamente para hacer seguro algo cuyo encanto es ser peligroso, de hacer confortable lo que era sacrificio y esfuerzo, de poner mucha gente allí donde reinaba la soledad y el asilamiento, de hacer previsible lo que era incierto, de matar lo imposible con medios materiales y humanos sin ningún otro limite que la rentabilidad. La actividad comercial que ha puesto precio a todo cuanto el hombre hace o siente, es sin dudas legítima aunque uno puede o no estar de acuerdo, pero lo que enciende un alerta es la intensión sistemática, de estas compañías de turismo outdoor, sus seguidores y promotores, de apoderarse del espacio, impulsando regulaciones y reglamentaciones, en fin, creando una nueva cultura montañera domesticada y funcional a la voluntad del mercado, arrebatando los emblemas que dieron prestigio a los pioneros para vendérselos a sus clientes y desplazando a quienes intentan una relación basada en otros paradigmas, en una escala de valores que es ajena a la veneración del resultado por sobre los medios.
Aun con un escenario tan desfavorable, en rincones remotos, fuera del stablishment, persiste un pensamiento marginal animado por sueños de grandes momentos, que es lo poco que se puede obtener del alpinismo, arriesgar sin tener en cuenta el resultado es disfrutar del camino, subir montañas  nada más que por esos motivos, intentar solo aquello que nos atrevamos a hacer por nuestras propias fuerzas, con los medios justos, los mínimos, puede parecer un despropósito, y para una cultura global, mercantilista y pragmática los es absolutamente.

El domingo 5 de agosto celebramos el día del montañés, el 27 de septiembre el día del turismo. Cada uno de nosotros en su intimidad sabe cuál es el suyo, felicidades si creés que el tuyo es el 5.

Toni Rodríguez

miércoles, 16 de mayo de 2012

... LOGO AGS ...


En abril de 1995 a un año de incorporada la actividad de montaña al Departamento de Deportes de la Universidad Nacional del Comahue, pensamos que sería bueno darle un nombre que caracterizara al grupo que se estaba formando, surgieron varias propuestas y “Agreste Sur” terminó siendo el más aceptado. Posteriormente en el mes de julio mientras compartía una expedición a la cordillera Real Boliviana, surgió la idea de incorporar un logo. Este debía expresar varias cosas que eran significativas para la agrupación:

1.- tener asociación con el ambiente andino.
2.- expresar actitud desafiante y decidida.
3.- poseer algunos elementos propios del montañismo deportivo.

Fue así como surgió el logotipo que aun hoy nos identifica. Primero lo vimos dibujado en un textil preincaico, una figura con aires guerreros y una lanza en una de sus manos, nos pareció muy atinado, a partir de una fotografía, estilizar ese dibujo produciendo las adaptaciones para satisfacer los tres puntos propuestos.

El logo no contiene figuras de montañas por una interpretación,
que aun siendo dicho ambiente geográfico donde se practican estas especialidades deportivas, es el hombre, su actitud y decisión lo que más importa para que el deporte tenga sentido, es decir aun existiendo montañas sin esos hombres y sin esos atributos el deporte no existe.

La estilización consistió en darle una forma más rectilínea, destacar su dentadura aportándole un toque de agresividad y decisión, agregar un símbolo del in yang en la parte posterior de su toca como forma de marcar el carácter cíclico de las acciones montañeras, darle una piqueta y crampones como elementos distintivos de las expediciones de montaña. La pertenencia a una cultura netamente andina le da ese carácter continental que nos interesaba destacar, una vez terminado fue rápidamente adaptado y lo conservamos con una modernización en su equipamiento en 2010 y otra más significatica en enenro de 2016, algunos detalles son solo perceptibles para los practicantes de la actividad.

El uso de este logo está restringido a los miembros de la Escuela de Escalada y Montañismo y para acciones oficiales de la Asociación, produciendo material de difusión con gran reserva,ya que no compartimos ningun tipo de conducta trival aun cuando buscamos desarrollar sentido de pertenencia a partir de las acciones y no de la compra de indumentaria o parches que contengan el logo.

miércoles, 29 de febrero de 2012

URBANIZAR LA NATURALEZA


Las montañas vistas y comprendidas como un recurso económico, las propone como objetos a explotar, un criterio que comparten mineros, agencias de turismo, ganaderos, agricultores, guías de montaña, forestales y muchas personas y desde luego en forma indirecta estamos todos vinculados en segundo o tercer orden al usar esta tecnología, al subirnos a una bici y mejor ni pensar en una camioneta. Esta corriente de pensamiento al día con los paradigmas basados en la utilidad y el rédito por sobre cualquier cosa, pretenden realizar esa explotación, unos horadando agujeros, otros desviando las aguas de ríos y lagos, otros construyendo, tratando de urbanizar y normalizar el espacio natural, otros llevando multitud de personas que no están dispuestas a someterse a las condiciones de la naturaleza, por ello se acompañan con números empleados, cuantiosos objetos para hacer cómodo aquello que por naturaleza es incomodo, llevando más y más instrumentos para hacer seguro y previsible aquello que por naturaleza no lo es, otros quizás quieren modificar la genética de las plantas para hacer gordos a los árboles que por naturaleza no lo son. Y eso ya se ha hecho en la mayor parte la superficie de la Tierra.
Necesitamos un cambio de visión que comprenda a los escasos rincones aun prístinos como bienes ambientales, como recursos únicos y con alto valor social por ser los últimos lugares que conservan las leyes ancestrales que incluyen incomodidad, peligro, incertidumbre y riesgo donde el hombre puede contemplar y vivir el mundo como estaba antes de la construcción de la civilización. Como son la excepción merecen un tratamiento especial, un tratamiento que significa dejarlos como están y/o retirar de allí lo hecho por la mano del hombre como, puentes, pasarelas, refugios, demarcaciones y otras cosas que la naturaleza no necesita para ser más bella. Definitivamente para ser naturaleza no las necesita en absoluto. Quienes deseen sumergirse en océanos templados, acariciar glaciares tibios y domesticar al viento, ya tienen muchos parques por todo el mundo, que vallan allí, que dejen la naturaleza para quienes estamos decididos a aceptar el reto de quererla tal y cual es, sin cosmética, sin progreso, si al fin solo vamos por un ratito, el resto del tiempo estamos metiendo carbón a esta máquina que todo se devora.     

Es opinión del Editor
Toni Rodriguez 

lunes, 18 de julio de 2011

ACCIDENTE EN EL ACONCAGUA

El día 28 de diciembre de 1999, un grupo integrado por 11 personas, 10 miembros de Agreste Sur y un invitado, ingresamos al Parque Provincial Aconcagua, siguiendo el curso del río Vacas. El 30 de diciembre establecimos nuestro campamento base en Plaza Argentina (4200 m.s.n.m.), pasamos una etapa de aclimatación que duró hasta el día 7 de enero del año 2000, subiendo y bajando para abastecer los campamentos de altura Uno y Dos. El 7 nos instalamos en el Campamento Dos a 5850 m.s.n.m., permanecimos un día allí para descansar, esperar una mejoría del tiempo y para conseguir una mejor aclimatación, ya que desde allí se intentaría la cumbre.
Los objetivos planificados para esa temporada estaban fraccionados; por un lado el equipo integrado por Toni Rodríguez como jefe de expedición, intentaría la cumbre por la ruta de la Travesía de Polacos, la que se une a la normal a los 6350 m.s.n.m. acompañado en este intento por Laura Poljak, Miguel Guillén el invitado del grupo G.A.E.M.N., Sofía Teper, Williams Martínez, Andrés López Alaníz y Sergio Urra.
El otro grupo, más avanzado técnicamente, estaba integrado, por Gustavo Martín, Germán Brena, Walter Toconás y Daniel Morales, Ellos lo intentarían por la ruta Directa del Glaciar de los Polacos.
El día 9 a las 4,15 AM salió el grupo hacia la Ruta Directa de Polacos y a las 4,30 hicimos lo propio los que intentaríamos la Travesía.
Por razones físicas y de seguridad regresaron al Campamento Dos, tres de los miembros del grupo de la Travesía, Laura Poljak, Sergio Urra y Sofía Teper. Los cuatro restantes continuamos hasta alcanzar la cumbre a las 16:30 horas. Desde allí nos fue imposible contactar radialmente con el otro equipo y solo lo hicimos con un Guardaparque. Volvimos al Campamento Dos, pasadas las 20,00 hs. allí nos enteramos del lamentable suceso de la caída y muerte de nuestros amigos, constatada por otros montañeros que los visitaron y aseguraron su deceso.
No hubo testigos oculares de ese hecho, pero las marcas en la nieve del glaciar, aquel día, dejaron ver que alcanzaron el último contrafuerte rocoso, en la zona del embudo y desde allí se precipitaron por una pendiente, que en ese lugar alcanza los sesenta grados, y pierde inclinación considerablemente a medida que baja.
Las circunstancias particulares que desencadenaron esa caída, de más de 600 metros de desnivel, no se pudieron establecer, los cuerpos fueron rescatados por la patrulla de la Policía de Mendoza, y las actuaciones judiciales que incluyeron: autopsia de los cuerpos y declaraciones de quienes teníamos alguna vinculación con los caídos y otras personas que estuvieron cerca del lugar, se realizaron en un juzgado de esa jurisdicción.

A pesar del dolor sin limites de los familiares y desde luego de quienes compartimos esta actividad, aun hoy permanecemos en contacto con las limitaciones que la evolución de la vida, las distancias y las circunstancias particulares imponen, conservamos el contacto y muy vivo el recuerdo de nuestros seres tan queridos.

lunes, 4 de abril de 2011

Llegar a los 17

Alcanzar las cumbres de numerosas montañas, organizar excitantes pruebas deportivas de aventura, superando exitosamente peligros objetivos y subjetivos, dificultades e imprevistos, inconvenientes financieros y logísticos, es solo una cara de los logros, otra ha sido sobreponerse a situaciones adversas, en las que; accidentes, inclemencias climáticas extremas, lesiones severas e incluso la proximidad de la muerte, han afectado las acciones de este grupo, en zonas aisladas y remotas.

Continuar creando, construyendo y proyectando en el tiempo, un extenso y ambicioso programa de participación, capacitación y proyección deportiva, abierto y participativo, impulsando el marco institucional del montañismo y la escalada con orientación deportiva y amateur, es el merito en el cual se fundamenta la alegría de este 17º aniversario.

A través de estas acciones, cientos de personas con profesiones, edades e intereses diversos, se han preparado, capacitado y entrenado para vivenciar estremecedoras experiencias, cuyas trazas las acompañaran para toda la vida, incorporándose plena y decididamente al mundo de los deportes de montaña y aventura.

La estrategia para alcanzar este nivel organizativo, se sustenta en una extensa y fructífera trayectoria deportiva, sólido sostén conceptual, dominio de la técnica, táctica y logística, y especialmente en una visión novedosa de las relaciones humanas, capaz de mantener la motivación aun bajo circunstancias apremiantes.

En cada actividad rescatamos esas experiencias, una doctrina de la organización, donde la técnica está al servicio de los objetivos, basada en: responsabilidad, vocación de servicio, contracción al esfuerzo y mando eficaz, originado en la influencia positiva que otorga una clara y transparente estructura jerárquica, sustentada en la presencia de autoridad genuina.

Comenzamos este año con energía renovada, con aspiraciones de realizaciones más transcendentes, con proyectos para llegar a más y más deportistas, con el compromiso de ser más responsables, estudiar y prepararnos para obtener consistencia e imponernos normas y ser consecuentes con nuestra línea de pensamiento.

Gracias a todos los que hoy nos han saludado, los esperamos para vivir la naturaleza Agreste del Sur del Mundo.


Atentamente Comisión Directiva AGS

martes, 14 de diciembre de 2010

TEST CAMP DOMUYO

Tormenta en el Domuyo, para completar el ultimo Test Camp de este Curso Integral de Expedición, propusimos una serie de ejercicios en las laderas del Domuyo, y tal vez como ocurrió el año pasado alcanzar la cumbre, aunque esta parte está considerada solo como una posibilidad más, importan fundamentalmente aspectos técnicos, tácticos, logísticos y actitudinales, que es necesario aprender en el transcurso de la actividad, del mismo modo que la vivencia de una expedición en la cual la cumbre siendo muy importante no puede considerarse como condición sine qua non del éxito.
El montañismo encierra muchas intensiones aun en un plateo deportivo con objetivos claros queda espacio para muchas reflexiones. Si estamos conscientes nos permitirá aprender de las fuerzas de la naturaleza y de nuestras propias debilidades, que en muchas ocasiones, los planes que tracemos, por meticulosos y detallados que sean solo serán eso, planes. Cuando los elementos nos niegan su favor y desatan sus fuerzas disparando la dinámica de los acontecimientos, se pondrá a prueba la capacidad de maniobra bajo tensión y la flexibilidad sin perder el rumbo, manteniendo el estilo y conservando la motivación. Será ese el momento de sacar a relucir todo lo grande que hay adentro del verdadero alpinista y solo unas pocas veces tendremos el gusto de jugar mano a mano con la montaña una partida por la vida misma. Para ello debemos prepararnos cada día, no se trata solo de correr, elevar pesos, adquirir habilidades o manejar instrumentos, sobre todo de trata de elevar nuestro ser, cultivar las actitudes y atributos para estar a la altura de las demandas extremas del ambiente hostil y vertiginoso de las grandes montañas. Visto así, hemos pasado por una nube este fin de semana y estuvimos al nivel de las exigencias de la circunstancia, aprovechemos sus enseñanzas en la introspección y el pensamiento que se desata de su recuerdo fresco. También compartiendo las impresiones que esto provocó en la charla que mantendremos compartiendo nuestro saludo navideño con un merecido brindis.

FOTOS

www.agrestesur.org

miércoles, 22 de septiembre de 2010

HACER

No podemos ser independientes si no tenemos iniciativa propia.

No podemos aprender sin decir muchas veces "no sabemos".

No podemos crecer pensando como debilitar a otros.

No podemos perdurar como organización si no tenemos doctrina y una transparente línea jerárquica con presencia de autoridad genuina.

No podemos ayudar a nuestros atletas en las competencias ofendiendo a los de otros clubes.

No podemos seguir avanzando si gastamos más de lo que ganamos.

No podemos garantizar la continuidad de las actividades con dinero prestado o eventualmente regalado.

No podemos formar el carácter y el valor de nuestros alumnos si no los inspiramos para que sean autónomos, independientes e intrépidos.

No podemos ayudar a que otros crezcan si les quitamos su dignidad haciendo por ellos lo que deben y pueden hacer por si mismos.

No podemos educar si no nos hacemos plena y personalmente responsables de nuestros actos.

No podemos formar si no implementamos las actividades con orden y disciplina.

No podemos decidir libremente si nos financiamos con dadivas y subsidios.

Somos una organización pequeña con solo dieciséis años de existencia, experimentamos que trabajando duro sorteamos cualquier inconveniente, que la adversidad es el terreno de nuestro deporte y de ella aprendimos a ver como desafío cada obstáculo, a disfrutar cuando el camino se hace más difícil, a resistirnos enérgicamente a las derrotas. Nos inspiran tradiciones de tiempos inmemoriales y grandes anhelos.

Sabemos lo que podemos hacer, porque hemos alcanzado grandes logros y superado enormes perdidas. Marcamos un rumbo que posee contenido, trabajando interesadamente para el desarrollo de las actividades que nos apasionan, porque las consideramos edificantes para las personas, no solo desde el punto de vista motriz, sino porque se expanden a todos los departamentos de la vida, principios y valores que están presentes en cada una de las acciones que desarrollamos.

Nos hemos sostenido financieramente desde abril de 1994 basados en la practica continua del mensaje de nuestro slogan: "Perseverancia, trabajo creativo y bajo presupuesto", definiendo este una estrategia y una filosofía que deriva en el manejo austero de nuestros modestos recursos, a lo que le sumamos miles de valiosas horas de trabajo voluntario y el importante apoyo de las personas que siguen el proyecto y están presentes en los eventos y también los aportes de empresas e instituciones. Esta conducta nos ha permitido implementar numerosas actividades de convocatoria masiva, desarrollar la infraestructura de la Escuela de Escalada y Montañismo, insistir en las acciones concretas del programa de medio ambiente y equipar vías de escalada deportiva de uso público, generando una propuesta abierta y accesible en todo sentido.

Los invitamos a participar y ser así motor de estas acciones, el programa de actividades a beneficio tienen FECHA DIA Y HORA esperamos que puedan participar y/o difundir esta propuesta, reserve su lugar por mail o teléfono, los estamos esperando.

Atentamente: Comisión Directiva Agreste Sur

lunes, 5 de abril de 2010

16º ANIVERSARIO

Señores

amigos de la agrupación y antiguos participantes,

miembros de la Escuela de Escalada y Montañismo de todas las Categorías,

padres,

del equipo de voluntarios,

de la Comisión Directiva:

El día 4 de abril, suspendidos en el aire sobre unas paredes rocosas, empuñando un taladro y preparando los aseguramientos de unas vías de escalada deportiva a unos cuantos kilómetros de nuestros hogares, con frío y empujados por el viento, nos encontró otro aniversario de Agreste Sur, el número 16.

El paisaje y la acción empujaban los recuerdos evocando lo pasado. Dedico estas memorias a cuantos han aportado su creatividad y esfuerzo para dar identidad, sentido y obra concreta.

Hace diez años atrás, dos de nuestros más cercanos y queridos amigos, constructores fundacionales de esta agrupación: Gustavo “Gallego” Martín y Germán “Negro” Brena y otros dos grandes amigos Walter Toconás y Daniel Morales se accidentaron en un intento a la “Directa de Polacos” en el Aconcagua, un día de sol, frío y triste. Una tarde que se prolonga en los pensamientos hasta este mismo instante, con su imborrable angustia, son las marcas que cincela la montaña en nuestras vidas. Hemos de rendir homenaje a quienes detrás de un proyecto ambicioso perdieron sus vidas aquel día de enero.

Ante lo irreparable es tentación rendirse, postrarse, abatirse, buscar melancólicos la compasión, acurrucarse en los tibios brazos de la derrota y la comprensión. Pero no crecimos para eso, ya lo sabíamos, “la montaña nos es justa o injusta, solo es peligrosa” y en su drástica objetividad nada importa si lo aceptamos o no.

Continuamos trabajando, concretando los planes, equivocándonos, errando y acertando tantas veces.

La pasión del alpinista nos lleva por un camino que transcurre entre alegría y dolor, entusiasmo y frustración, victoria y derrota. Consideramos que gracias a esas sensaciones y experiencias nos forjamos como personas. Se ha desarrollado así nuestro carácter y ha sido escuela de vida para nuestra existencia y es por ello que somos hacedores de una organización para crear oportunidades. Dedicamos la totalidad del esfuerzo en acciones institucionales dirigidas a la comunidad. Lo expresa con claridad la continuidad año tras año de la Escuela de Escalada y Montañismo, abierta a toda la comunidad con categorías desde ocho años y muchas horas de actividad semanal, los proyectos de equipamiento de vías de escalada de uso publico (Chocón , Primeros Pinos y Cochico), los encuentros deportivos de convocatoria masiva (Torneos de Escalada, Chupa Kabra y otros), los cursos y seminarios, la defensa de la accesibilidad y el aporte a la sustentación y expansión del espíritu deportivo y amateur del montañismo.

Cada persona que lleva uno de nuestros emblemas porta una pequeña parte de esta historia, los logros personales que se suman semana a semana nos llenan de orgullo.

Individual y colectivamente, no cabe duda: hemos hecho y haremos aun más, contamos con ustedes para esta tarea.

Equipo AGS

PRINCIPAL

miércoles, 24 de febrero de 2010

INVITACION ESPECIAL

Los deportes de montaña, sin duda, son escuela de elevados valores y actitudes: esfuerzo, prudencia, orden, solidaridad, responsabilidad y compromiso. Seguramente compartimos con muchas personas lo trascendente y edificante que resultan, y la necesidad de llevarlas a un número cada vez más significativos de jóvenes. Estamos aprovechando lo atractivo y excitante de las acciones deportivas como elemento convocante, motivador e inspirador. Nuestra Asociación sin fines de lucro, desde hace 16 años, ha tenido una gestión operativa y financiera muy satisfactoria, basada en el manejo austero de nuestros modestos recursos a lo que sumamos miles de valiosas horas de trabajo voluntario y el importante apoyo que hemos recibido de empresas, medios, comercios e instituciones. Esta conducta nos ha permitido implementar actividades de convocatoria masiva, desarrollar la infraestructura de la Escuela de Escalada y Montañismo, insistir en acciones concretas del programa de medio ambiente y equipar vías de escalada de uso público, generando una propuesta abierta y accesible en todo sentido. Hoy, nuevos proyectos, que poseen componentes cuantitativas y cualitativas de mayor jerarquía, nos imponen una sustancial mejora y ampliación de instalaciones y equipamiento, generando desde luego, mayores exigencias presupuestarias, lo que nos pone en la necesidad de buscar soporte material y financiero, concurriendo con nuestra propuesta a posibles auspiciantes, sostenedores, donantes u otras formas de compromiso, que faciliten este incremento en la oferta de actividades. No es necesario ser un investigador titulado para verificar las dificultades por las que atraviesa buena parte de la población joven, alcoholismo, violencia, consumo de estupefacientes, desenfreno y falta de horizonte, tampoco para comprobar que acomodando los horarios de las discos y bares, como se ha venido haciendo desde hace años nada se va a lograr. Los números son alarmantes y cada día el acceso a estas nefastas conductas parece facilitado e incluso motivado por parte de algunos estímulos que llegan al conjunto de la sociedad. Simplemente, es más accesible desde todo punto de vista, la vida nocturna que la practica deportiva. Nos proponemos alcanzar acuerdos con aquellos con quienes compartimos la responsabilidad social de ocuparnos concretamente, aunque nuestro aporte sea muy modesto y limitado, se suma a otras agrupaciones de personas que también lo están haciendo en los más diversos aspectos de las actividades deportivas y/o culturales. Sabemos que el trabajo no es de un solo día, que requiere compromiso desinteresado y genuino, por ello nos hemos organizado para crear un atractivo centro formativo con foco en lo técnico deportivo, y también con la misión de aportar un constructivo estimulo formador en valores y actitudes, a los jóvenes que practican escalada en nuestras instalaciones, algo, tan importante como lo motriz, ya que se proyecta a todos los campos de la vida de los participantes. Los invitamos a visitarnos a recorrer nuestra extensa página web o a comunicarse con nosotros, seguros que llegaremos a un acuerdo, porque el trabajo que estamos realizado resultará de su interés.

PRICIPAL

miércoles, 16 de diciembre de 2009

NO AL COBRO DE LOS RESCATES

Estas conclusiones, muy parecidas a un manifiesto, son un contundete "NO AL COBRO DE LOS RESCATES".
Les presento un sintesis de conversaciones y discusiones realizadas en varios ámbitos, desde los clubes, con particulares y dentro de la Honorable Legislatura de la Provincia del Neuquén, las expongo frente a Ustedes a fin de ser analizadas y si les resulta interesante abrir una discusión al respecto, me parece el momento adecuado para hacerlo.
Responsabilidad y rescate
Cualquier persona que elige el trekking, montañismo o la escalada, conoce, si ha sido correctamente informada, los peligros y riesgos a los que se expondrá, se supone que usará el buen juicio y que estará preparado para iniciar las maniobras de autorescate en caso necesario. Convengamos que los rescates organizados y rápidos, en los Andes, son posibles solo en algunas locaciones muy visitadas, y en la mayor parte de las montañas no es posible contar con asistencia rápida y eficaz.
El valor de la experiencia, las posibilidades de vivencias inolvidables, el rendimiento deportivo y el conocimiento geográfico, son algunos de los motivos que llevan a tomar la decisión de participar en este tipo de actividades, pero debemos acordar algunas cuestiones importantes:
.- Nadie se entrena, adquiere conocimientos técnicos, invierte en equipamiento y destina su tiempo y dinero para salir con la intención de accidentarse, a quienes les ocurre, es por que aun habiendo cometido una torpeza de naturaleza técnica, de condición física, de juicio, logística o táctica, en ningún momento quisieron verse en la dolorosa situación de las heridas y la posible muerte.
.- El montañismo deportivo, en todas sus disciplinas, es una actividad que otorga una proyección motriz, espiritual y social positiva al individuo, aun más notoria cuando se desarrolla en el seno de un club. Desde algunos ámbitos oficiales, preocupados por la austeridad en el gasto público, se propone que sean los montañistas plenamente responsables de las consecuencias de su decisión y en última instancia de los gastos en rescates. Esto suena interesante y le agrega desafío a cualquier emprendimiento aventurero. Pero; por que exigir esta condición solo a un segmento de población?.
Dado que existen otros grupos que si cuentan con el sostén del Estado para remediar aquello que los enferma y/o hiere, propongo ver esto desde otra perspectiva, por ejemplo:
.- individuos que resultan heridos en las escaramuzas de hechos delictivos, aun habiendo asesinado a otras personas, reciben tratamientos y asistencia gratuita sin ningún cuestionamiento en los servicios de salud pagos por el Estado.
.- miles de personas con severos trastornos de comportamiento debido al consumo de estupefacientes, aun siendo varias veces reincidentes, son atendidas por diversos programas pagos, por el Estado. Podría continuar y completar varias hojas con estos ejemplos, pero la idea es lo que deseo destacar.
Por que no se les cobran gastos médicos, recursos materiales y tratamientos a esas personas, siendo que se han lastimado ejerciendo actividades ilegales, nada edificantes, que ellos mismos eligieron conociendo los riesgos que implican y además lastimando en muchos casos a terceros inocentes?
También, sería propio verificar la incidencia de los costos de rescate en un presupuesto provincial, seguramente nos sorprendería su minúscula participación. En todo caso se puede entender como una inversión. Hacer más accesibles estos deportes, seguramente será un aporte concreto y práctico, para prevenir, informar y contener, generando una opción alternativa a los múltiples agentes que influyen peligrosa y negativamente en la población joven.
.- En el caso de los guías y las agencias prestadoras, existen otros atenuantes, ya que dichas personas y empresas, tributan por sus actividades comerciales, pagan impuestos, seguros y son generadoras de recursos con ramificaciones múltiples, que sin duda aportan en forma, aunque anónima, concreta al desarrollo económico de sus comunidades.
.- Cabe destacar que los bomberos cuando se incendia una planta industrial, un comercio o una vivienda no preguntan si el seguro está al día o vencido, simplemente se dedican a extinguir el fuego, el Estado está dispuesto a correr con esos gastos como una forma de proteger las vidas y bienes de los habitantes de cada lugar.
.- Comparando con otros deportes, debemos tener en cuenta las inveresiones del Estado en la construcción de gimnasios, polideportivos, estadios, autodromos, piscinas y hasta hipódromos, que pasaría si se aplicase la lógica de háganlo ustedes mismos y se negasen los aportes para esos emprendimientos?
.- A nadie se le ha ocurrido hasta ahora cobrar los servicios de los guardavidas en los balnearios y tiene una razón, simple “humanidad”. Por que no aplicar el mismo criterio con la gente de montaña? .
Por ultimo, se habla muy a menudo que los rescates serán cobrados solo cuando existe negligencia, por favor que alguien explique en detalle cual el es método aceptable para accidentarse, que paso habría que dar para accidentarse y no ser considerado un incompetente de cabo a rabo.

Aporte de las actividades
Unas cuantas actividades, y sin duda las expediciones deportivas de montaña, son escuela de elevados valores: esfuerzo, prudencia, disciplina, solidaridad, responsabilidad y compromiso, actitudes edificantes que se proyectan a todos los planos de la vida de los expedicionarios, perduran por ser fuertes, duraderas y profundas trazas. Por estas razones, trabajamos para difundirlas, tal vez utópicamente nuestro optimismo nos empuja contra los grandes molinos de viento del hedonismo, la liviandad, impertinencia y superficialidad, vigorosas corrientes que se imponen y diseminan en estos días, de la mano de sólidos medios económicos. La creación, mantenimiento y expansión de los clubes y asociaciones, en cualquier especialidad, es un aporte a la vida civil, porque dentro de estas instituciones, los individuos y especialmente los jóvenes, no solo reciben estímulos motrices, sino aportes a la formación en la vida democrática, en asumir nuevos hábitos de solidaridad concreta, respeto y amor por el bien común, saber esperar y estar dispuestos a colaborar con causas colectivas.


Atentamente
Toni Rodriguez
Presidente Agreste Sur

PRINCIPAL

jueves, 3 de diciembre de 2009

SOLO UN ATRASO

Esta experiencia que hemos vivido todos, nos repite un mensaje que desde hace tiempo repica en los ecos de lo hechos, las actividades en la naturaleza son peligrosas, los grupos que alli se dirijan deben conocer estos riesgos lo mismo que su entorno familiar.
El aislamiento repentino, estar lastimado cosa muy posible en esos casos, agotado y sentirse extraviado, es una combinación de sensaciones que atenta contra el buen juicio de manera dramática, por ello no es raro que las fricciones internas de los grupos se disparen y pasen por varios estadios, desde el optimismo empujado por el sentido de supervivencia, a la derrota que se siente al comparar la situación que se vive con la esperada. Tal vez ese sea el escenario en el cual deban desenvolverse los grupos involucrados en extravios y/o accidentes en lugares remotos, lo que asegura una experiencia intensa, tal vez traumática y posiblemente letal.
En el caso de los cuatro neuquinos que pasaron un fin de semana muy larfgo en medio del bosque, cabe destacar que salieron indemnes debido a su entererza personal y grupal, a su preparación fisica y tecnica y al buen juicio, cosa que deberiamos recopilar todos los amantes de estos deportes. Lo ocurrido se repetirá sin duda, dado que incertidumbre, aislamiento, peligro y riesgo, son la medula de las verdaderas aventuras.
Los medios de rescate desplegados han sido muy eficientes y rapidos y es lo que se espera de una sociedad civilizado, tender una mano generosa a cuatro hombres de bien que buscaban una emocinante vivencia sin ser en ningún momento extremadamente imprudentes, solo se encontraron con lo que es propio de la aventura. Desde luego los costos de estas operaciones bien pagas estan con los impuestos de todos los ciudadanos, que si son bien inofrmados estarán conformes con el destino especifico que se les ha dado en este caso.

Toni Rodriguez
Conductor del programa Zona de Aventura LU5 AM600
Presidente Agreste Sur

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lunes, 5 de octubre de 2009

ESCALADA DEPORTIVA

Después de la segunda fecha del Campeonato Nacional de Escalada Deportiva '09, Córdoba, Antonio Moya, participante por el Club Andino Bariloche nos deja algunas reflexiones: "Con respecto a las vías creo que hay una gran dificultad. Hay que aclarar algunas cosas: por un lado hay poca capacitación de la gente que abre las vías y muy pocos pueden llevar a cabo esta tarea tan difícil, aunque parezca sencillo, porque no se puede complacer a 20 o 30 escaladores con una o unas vías que se las prueba solo una vez y en donde un error te hace caer...FALTA CAPACITACIÓN, para que haya una mayor homologación en las vías y así todos contentos....

Por otro lado los muros que tenemos en Argentina no son del todo acordes para realizar una competencia, faltan mayores superficies y más altura en los muros para que el trabajo de armar las vías se facilite y no se reduzcan a vías en donde la dificultad esta concentrada en unos pocos pasos... los recorridos debieran ser de más de 25 movimientos en donde la dificultad va acentuándose a medida que se progresa...

Por último, para todo esto hace falta en primer lugar una federación independiente y en donde todos los clubes estén comprometidos con esto, y luego se necesita el apoyo, no solo del gobierno, sino también de las empresas que viven del deporte y que muchas veces se olvidan de que nosotros, los deportistas, impulsores del deporte en general, somos los que promocionamos estas actividades de las cuales ellos viven... y si ellos no apoyan estas actividades y nosotros no escaláramos mas, ¿quién les comprarían las cosas de vidriera?"

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